El día que conocí el Santiago Bernabéu

El día de hoy viendo el partido de Real Madrid ante Dormunt, la ambición que tienen este equipo y lo que representan cada uno de estos equipos en sus países, el coraje y la garra que toman cada uno de los jugadores me hizo recordar cuando vivía en España, justo en la capital, estaba estudiando la carrera de ciencias políticas, agradecido por mi universidad que me mando de intercambio, con beca y todo pagado, no tenía los grandes lujo ni mucho menos pero mi familia me apoyaba económicamente, siempre pasando el día a día con un par de euro, la verdad nunca me quejaba todo era maravilloso, estaba en el lugar que siempre quise visitar, siempre hice el gran esfuerzo de tener mis materias al orden y salir de la universidad con mención honorifica, esto me abrió las puertas a muchos lugares cuando regrese a mi país, sobre todo hice grandes amigos que me han venido a visitar después de un par de años.

Una de los grandes sueños que quise hacer es visitar el estadio de la capital, lo veía por fuera y era imponente, cuando pasaba los domingo por la zona la gente manifiesta una sensación de alegría, goce sobre todo pasión, eso en realidad sorprende a mucho ya que ellos tienen un amor por la camiseta a otro nivel que solo ellos pueden expresar, están en la buenas y en las malas, siempre llenando su estadio. Los jugadores por otro lado entregan la camiseta para que al final del partido todo salgan con la sensación de victoria satisfactoria. Todas estas experiencias me hicieron retomar y recapacitar con mi fanatismo al futbol. Observado toda experiencia desde lejos no me imaginaba que era estar dentro del estadio, me imagino que es una burbuja de fiesta y alegría que muy pocas veces llega a pasar lo contrario mucho menos en su casa. Lo que debía hacer era poder entrar al recinto así que me di a la tarea de investigar cuanto costaban los boletos, por lo menos para poder ver el partido desde las nubes, afortunadamente los más baratos costaban en ese tiempo 30 euros pero como lo comente hace un momento no tenía mucho mas dinero que el indispensable para mis pasajes, comida, servicios, solo eso, así que decir darme a la tarea de romper mi rutina, bueno no tanto, lo que realice fue tareas que mis compañero no querían hacer, por cada una de las tareas les cobraba yo 10 euros cuando hice el anuncio en menos de dos semanas ya tenía más de 25 tareas, esto daba un total de 225 euros, al final de las develadas vino una buena recompensa ya que no solo pude asistir al partido sino que también pude entrar al vip, ya no solo eran plásticos y laminas, era mas que eso era estar en la mejor zonas llena de buena vibra por todos lados y lo mejor fue pude conocer todas las estancias que existen en el estadio, un par de jugadores pude tomarme la foto. Solo puedo decir que fue uno de los mejores días de mi vida, lo recuerdo con mucho cariño y pasión, es una de las experiencias que jamás podrás perderte si eres aficionado a este deporte.

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